mayo 21, 2025

EL PAPA LEÓN XIV Y "LAS COSAS NUEVAS" PARA LA MISIÓN DE LA IGLESIA EN EL SIGLO XXI

 El cardenal Robert Francis Prevost Martínez decidió tener la nacionalidad peruana por su amor al Perú. Vivió aproximadamente 40 años en ese país sudamericano. Su labor pastoral se desarrolló en  la diócesis pobre de Chiclayo. Adicional a su consagración de obispo, es un religioso de la orden de San Agustín. Fue superior general de la Orden de San Agustín. En su primer discurso, decidió hablar en español y no en inglés,  para saludar a su comunidad eclesial de Chiclayo. Digamos que es un estadounidense latinoamericano.


Su enfoque pastoral es de apertura y diálogo misionero. Se proyecta una continuidad en la línea pastoral del Papa Francisco: una misión de la Iglesia donde la paz y las personas marginadas empobrecidas son las preferidas del Reino. En su saludo inicial así lo dejó ver.
Además, en la elección del nombre de León XIV, honra al Papa León XIII. De esta manera establece una  conexión con su pontificado.

Al Papa León XIII, le tocó lidiar con los cambios sociales de finales del siglo XIX, con las "cosas nuevas". Publicó la primera encíclica social Rerum Novarum. Una encíclica programática que marca un punto de inflexión en la Doctrina Social de la Iglesia. Aborda la defensa de la dignidad del trabajo, de los derechos de los trabajadores como el derecho a organizarse y el derecho a un salario justo; el derecho a la propiedad privada y la responsabilidad del Estado por el bien común, etc.

Al Papa León XIV le toca una Iglesia que tiene que habérselas con las "cosas nuevas" del siglo XXI: la participación activa e inclusiva de la mujer en la toma de decisión de la Iglesia, inclusive su ordenación; la desclericalización de las estructuras eclesiales, la participación activa e inclusiva de las/los laicas en la vida de la Iglesia; aceptación de los derechos de las mujeres y de las parejas del mismo sexo, la justicia de género, inclusión y derechos humanos, la aceptación de las personas divorciadas, la curia romana, el banco ambrosiano, la pederastia, la unidad interreligiosa, etc.



El liderazgo de su pontificado tiene el desafío de impulsar una Iglesia sinodal, desclericalizada; "una comunidad eclesial más equitativa, donde todas las voces, sean escuchadas,   valoradas y reconocidas como portadoras de la Palabra." (Cátedra de Teología Feminista).